lunes, 5 de septiembre de 2011

La adoración

¿Te has preguntado alguna vez....?

Si crearas un dibujo, una canción, un trabajo de la universidad, un discurso, una declaración, una nueva estrategia para que tu trabajo de fruto. ¿Qué razón te motiva a crearlo de la mejor manera?.

Posibles respuestas;

- Realización personal

- Reconocimiento

- Las felicitaciones

Dios creó tu vida, te dio la vida, hizo todo para que tu reconocieras que lo que Él hizo ha sido bueno, muy bueno. Cuando creó la tierra y al hombre en Genesis (en el principio) dice Y vió Dios, que era bueno.

Nada hay mas importante y valioso para Dios que el haberte creado, pues en ti, hizo el mejor poema, la mejor hechura, la mejor canción, y puso en ti, semejanza de Él, cuanto más podrías pedir, te dio justo lo que Él quería para cumplir con su propósito y con el mejor resultado. Su propósito es tu mejor opción.

- Adorar a Dios es más que musica y es más que asistir al culto del domingo

Desde el momento en que nos disponemos a asistir al culto dominical e ir a ensayos, preparar el culto, etc. Ya estamos adorando a Dios en Espíritu, pues no esta delimitado al lugar “San Vicente 1590”. Inclusive es mas importante, tener siempre una constante adoración a Dios en: Obediencia, en leer y meditar en los consejos y principios de la Biblia, en pensar, con lo que hago ¿Estaré agradando a Dios?. ¿Tengo la capacidad de darme cuenta en que áreas de mi vida no estoy adorando Dios?... ¿cuantas veces esta semana, busque mi propio deleite y no el agradar a Dios? Es importante entender que si no nos hacemos este tipo de preguntas podemos desviar fácilmente la mirada del creador y Él es el único que merece la adoración cuando tu haces algo bien.

Normalmente actuamos de la siguiente manera “Dios porque permites que me sucedan estas cosas, y atribuimos a Él lo malo que nos sucede”, y en cosas mínimas como un 7 en la universidad, una pintura excelente, un bordado bonito, una bonita nota en el saxofón, decimos que seco soy. La adoración no es para beneficio propio, si no para beneficio de quien realmente provocó un buen resultado.

Todo lo que hacemos en la vida debe ser para agradar a Dios.

Es bueno, que el hijo reconozca que todo lo “mio” es regalo de Dios. Pues tenemos capacidad de elegir sobre las cosas que Él nos ha dado. ¿Cuántas veces hemos dicho, mi casa, mi trabajo, mis hijos, mi señora, mi pololo, mi, mi, mi, mi,?

No crees que el merito es de Dios. Renovemos nuestro entendimiento y digamos a viva voz y siempre.

- El trabajo que Dios me dió.

- La casa que Dios me dio.

- La pareja que Dios puso en tu camino

- La carrera que Dios permite que estudies y que Él escogió para ti.

- La familia que Dios escogió para mi.

¿Que hace sonreír a Dios?

Confiar en Él hace sonreír a Dios. A través de la confianza que Noé tuvo en Dios, fue por la razón que pudo establecer una amistad con Dios.

- Ptos. Cuando confiamos en los amigos, y les contamos nuestros problemas, esperamos un consejo, esperamos muchas veces, que nos digan que hacer, y confiamos y tomamos consejo incluso sin tener certeza si realmente nos ayudara. Y ese amigo, se siente en un relación intima contigo por dentro dirá “sé cosas de ese amigo mío que nadie mas sabe, y se agrada de ello”. Dios esta siempre disponible, y siempre con su oído inclinado a escuchar, y cuando confías en el propósito que el preparo para tu vida, sin duda saldrá todo bien.

El corazón de la adoración

La obediencia; ¿sabes en qué obedecerle a Dios? Alguna vez has hecho oídos sordos a lo que Dios te dice que hagas.

- Obediencia es un ingrediente esencial de entrega. “Sí Señor”

Cuando hay algo que nos pide Dios y está en nuestros planes, decimos “Sí Señor”; Tengo tiempo, tengo ganas, siento fuego en mi corazón, soy buena o bueno en esto.

Pero cuando no esta en nuestros planes, muchas veces hacemos oídos sordos. Señor yo no estoy listo, no tengo la capacidad, Señor es muy difícil, como Jonás “Señor a Nínive no”.

- Reconocer nuestras limitaciones.

El orgullo, “pequeños dioses” que creemos poder cambiar y modificar lo que solo Dios puede modicar o cambiar.

Ej; Cuando intentamos cambiar para ponernos al servicio de Dios “cuando yo este preparado Señor, yo iré”

- Rendirse.

¿Qué es rendirse a Dios?

El rendirse ataca directamente nuestro Egocentrismo, nuestro Orgullo, nos declara incapaces, sin poder, sin fuerzas, cansado, agotado. Y socialmente esto es muy malo, pareciera que vales menos porque no puedes, y obviamente no puedes ser menos.

El Rendirse para un hijo de Dios es ganancia, es apartar el orgullo, el declararnos “incapaces”; es reconocer que Dios puede hacer lo que yo no, “sin poder”; reconocer que Dios es el Todopoderoso, sin fuerzas es que Dios es la fortaleza, “cansado” la Biblia dice; Venid a mi los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.

El rendirse a Dios es parte esencial de la adoración, el orgulloso no puede adorar a Dios, pues esta con su corazón endurecido en su propio sustento, que tarde o temprano se caerá.

Seamos concientes de como la ansiedad, el afán, el propio beneficio, el propio placer, el perder confianza en Dios, el creer que uno puede solucionar todo, hace que nos atemos a este mundo, que amemos lo que no debemos amar, que deseemos lo que ni siquiera es tan necesario para nuestro bien estar. No despegues la mirada de tu creador, y no te distraigas del propósito que Dios tiene para tu vida.

Así mismo no seamos falsos con el Señor, no pretender que todo va bien cuando no hemos vivido ninguna experiencia muy cercana a Él, no hacer como que estamos en el mismo Espíritu si en realidad aun no hemos vivido su amor. Si nunca te muestras débil y dependiente de Dios, jamás tendrás la oportunidad de aferrarte a Él. Se sincero con el Señor, en cuanto a lo que necesitas de Él, a lo que quieres y esperas de Él. Pero todo esto ten presente, no puedo reclamar a Dios que te bendiga, si no has tenido una relación sincera con Él.

La adoración no esta limitada a un espacio o lugar.

“Juan 4:24 – Dios es Espiritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en Espíritu y verdad”.

Dios es Espiritu, por lo tanto, no esta limitado a un lugar físico. Esto quiere decir que lo que verdaderamente importa no es el lugar físico, si no, que la adoración corresponda a la naturaleza de Dios. Espiritu y Verdad; y la verdad es Jesucristo. Por lo tanto, la verdadera adoración tiene que ver con entender que Jesucristo ocupó tu lugar para que pudieras tener acceso al Padre, para que pudieras tener una relación íntima con Él. Adorar a Dios es reconocer el sacrificio de su hijo.